lunes, 25 de abril de 2011

MAPOMA 2011

MAPOMA 2011, se presentó como un reto, el de acabar un Maratón con buenas sensaciones, ya que el primero de ellos MAPOMA 2010, fue un auténtico calvario¡¡
Para ello seguí el plan de entrenamiento, que me habría de llevar a bajar de las 3 horas en mi segundo Maratón.
La preparación, empezó unas semanas antes de la Media de Getafe, la cual me sirvió para hacer la mínima para Nueva York.
Después de este plan de entrenamiento  http://maratoncastellon.org/images/stories/documentos/70_sub3.pdf , llegué al día D en perfectas condiciones.

Problemas con mi polar, me hicieron presentarme el día de la prueba con tan solo un reloj con cronómetro, otro handicap, a la postre no sería tal.
Comencé la carrera, como casi siempre con tranquilidad, sin grandes excesos, pegado al globo de las 3:00, con el fui hasta el 5 aproximadamente, donde decidí incrementar un pelín el ritmo.
Concentrado en el ritmo, voy camino de Sol en busca de la familia, Marta, Mario y el pequeño Guille, han venido a verme, choco las manos con ellos y sigo para adelante, que subidónnnn¡¡¡¡
Así poco a poco, y bastante cómodo me fuí acercando a la media maratón, con unos parciales de menos a más.

Con este tiempo en la media maratón, el objetivo sub 3:00 estaba al alcance de las manos, pero los recuerdos del primer Maratón rondaban por la cabeza, y hacían mantener la cautela.

Manteniendo el ritmo a 4:05 consigo llegar al KM 30, junto con mi compañero Sevillano, con el que no cruzo ni una sola palabra, pero después de más de 20 Km juntos, relevándonos según las fuerzas acompañan a cada uno.
A partir del 30, es cunado empieza la carrera, me siento con fuerzas, pero sigo reservando, seguimos pasando gente, poco a poco, lo cual hace que psicológicamente vayamos a más.
Al salir de la Casa de Campo es cuando viene lo duro, empiezan las cuestas, nos juntamos a un grupeto de unos 10 corredores, entre ellos un tal Garrido, parece ser uno de los pocos que ha conseguido acabar todos los MAPOMA, menudo estilo el tio, se nota que hay clase. Llegando al 36, me sigi sintiendo con fuerzas, tal es así que decido salir del grupeto, para este momento busco con la mirada a mi compañero, con la entrada en el grupeto, hemos perdido el contacto visual, espero que salga del grupeto, pero no lo veo, decido continuar.
En el 38 me espera mi hermano con mi cuñada y sobrinos, Jorge el mayor tiene un gel para mi, será el último, choco la mano con Pablo mi ahijado y sigo para adelante. El ritmo ya no es tan alegre como antes, pero es que pica para arriba¡¡¡
Poco a poco voy acercándome a mi objetivo, las 3:00 van a caer, lo sé, llego al 40, un vamos España¡¡¡ y es que llevo la camiseta que los Reyes Magos me trajeron para ir en Noviembre a New York, me vengo arriba¡¡¡
De atocha hasta Retiro, el gentío es impresionante, parece una etapa de Tour de Francia, la gente te lleva en volandas.

Una vez en el Retiro, aminoro la marcha, ya voy buscando con la mirada a mi mujer y mis hijos, esta vez sí, estoy con fuerzas voy a coger a mi hijo mayor y cruzar la meta con él. Unos 400 metros antes, los veo, me acerco, le digo que si quiere venir, y enseguida salta hacia mi. Al principio le llevo en brazos, pero me doy cuenta de que aunque estoy bien, estoy cansado, son 42 Km, le bajo al suelo y vamos los dos corriendo.
No he disfrutado NUNCA tanto en una carrera como esos 200 metros, que cara de felicidad la de Mario, va pletórico, yo le grito, disfruta Mario, disfruta¡¡
Por un momento me he olvidado hasta de la marca, ya nada importa, solo ver la felicidad de mi hijo, me ha hecho el más feliz del mundo por un instante¡¡¡ Ellos (mujer e hijos) son los grandes damnificados de nuestras aventuras maratonianas, les robamos más o menos tiempos para prepararnos para nuestra aventura, se merecen nuestro reconocimiento, sin ellos no seríamos lo que somos¡¡¡
Sonríe Mario que ganamos, le grito....


Al final 2:57:53, y lo más importante, con la sensación de haber disfrutado, nada que ver con mi primer Maratón.
Mario recibe su medalla, he ganado Papá, he ganadooooo¡¡¡ y vamos en busca del resto de la familia y unos amigos que han venido a acompañarnos. Todos juntos nos vamos a por las cervezas de rigor, y es que hay que hidratarse después de la carrera¡¡¡

Ahora a descansar¡¡¡